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22 feb. 2011

MONASTERIO DE VALDEDIOS - puelles - villaviciosa

El Monasterio de Santa María de Valdediós es un monasterio enclavado en la parroquia de Puelles, concejo de Villaviciosa, Principado de Asturias, España, a escasos diez kilómetros de la capital del municipio. Los primeros monjes que habitaron este frondoso y verde valle asturiano lo bautizaron con el nombre de Valdediós, «Valle de Dios».En la actualidad está habitado por frailes de la Comunidad San Juan. Este monasterio también atiende una pequeña hospedería que da alojamiento a los diversos peregrinos que realizan todos los años el Camino de Santiago

HISTORIA
Fue fundado el 27 de noviembre de 1200 por los reyes Alfonso IX de León y Berenguela de Castilla mediante donación del valle de Boiges actual Puelles a la Abadía de Santa María de Sobrado La Coruña. En ese valle se alzaba ya una pequeña iglesia, conocida con el nombre de San Salvador, que fue construida por Alfonso III el Magno rey de Asturias durante el siglo IX. En la actualidad esta pequeña iglesia se encuentra perfectamente conservada, junto al monasterio, y es considerada como una auténtica joya del arte prerrománico asturiano. Tras un intento fallido de trasladar el cenobio a Boñar (provincia de León), en 1218 dio comienzo la construcción del templo. Contó con el favor de Fernando III de Castilla y se hizo una abadía bien dotada y muy importante. Tras la muerte del rey santo fue perdiendo empuje y su declive en los siglos XIV y XV solamente se detendría con su incorporación el 14 de abril de 1515 a la reforma de la Congregación Cisterciense de la Regular Observancia o de San Bernardo de Castilla. En 1522 sufrió una gran inundación por desbordamiento del río Valdediós que acabó con su claustro y con las dependencias que se organizaban en su entorno, salvándose de la destrucción su iglesia. Se procedió a la reconstrucción del conjunto ya mediada la centuria. La invasión francesa, la Guerra de la Independencia Española y las sucesivas desamortizaciones de la primera mitad del siglo XIX acabaron con la vida monástica en Valdediós, siendo suprimido el 11 de octubre de 1835, tras la desamortización decretada por el ministro liberal Mendizábal, si bien tres de los monjes permanecieron en él hasta la muerte del último en 1862. Adquirido por la Archidiócesis de Oviedo, se instala ese mismo año un Seminario menor, reglamentado más tarde como Colegio de Segunda Enseñanza. De 1923 a 1951 pasó a ser Seminario Diocesano, quedando abandonado a partir de esa última fecha. En 1986, por acuerdo del Gobierno del Principado de Asturias con la Archidiócesis de Oviedo, se inició un proceso de restauración que hizo posible que la Santa Sede, el 29 de julio de 1992, por medio de su prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, Eduardo Martínez Somalo, aprobase su conversión en priorato conventual cisterciense, Prioratus conventualis B.M.V. Vallis Dei, para que un pequeño grupo de monjes cistercienses volviesen a habitar de nuevo este viejo cenobio, con miras a la revitalización de la vieja Congregación de San Bernardo de Castilla. Esta revitalización no se produjo, y en 2008 se suspendió el priorato. El prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, Franc Rodé, apoyó la decisión del generalato de Valdediós el arzobispo Carlos Osoro Sierra, para que la Comunidad San Juan se estableciese en Valdediós.En febrero de 2009, los tres monjes cistercienses que lo habitaban, Jorge Gibert Tarruell, Lawrence Curran y Massimo Marianella se incorporaron a sus nuevos destinos en la abadía de Santa María de Viaceli, el monasterio de Santa María de Sobrado y la abadía de Casamari respectivamente para dar paso a la incorporación de los frailes de San Juan

portico de entrada de la iglesia del monasterio de valdedios

altar mayor de valdedios





el conventin actualmente en restauracion
La iglesia de San Salvador de Valdediós, conocida popularmente como «el Conventín», se alza en el valle de Valdediós, en el término municipal de Villaviciosa, Asturias, junto al Monasterio de Santa María de Valdediós. Es un monumento representativo de la arquitectura asturiana posramirense que anuncia ya el estilo románico. No hay certeza sobre cuándo se erigió esta iglesia cuya construcción se atribuye de ordinario al rey Alfonso III, aunque bien pudiera ser que a este monarca sólo se debiera la galería porticada adosada al templo tardíamente y algunos detalles ornamentales. De lo que no cabe duda es de la fecha de la consagración efectuada bajo su reinado y que quedó grabada en una lápida de mármol en la que se afirma que sucedió «SUB ERA DCCCCXXX», esto es, en el año 930 de la era augusta, equivalente al año 892 de nuestra era cristiana. De la solemnidad del acto da prueba el hecho de que asistieran, según esa misma inscripción lapidaria, los obispos Rosendo I de Mondoñedo, Nausto de Coimbra, Sisenando de Iria, Ranulfo de Astorga, Argimiro de Lamego, Recaredo de Lugo y Eleca de Zaragoza.
El trazado de la planta responde al esquema basilical de tres naves, más ancha la central, constituidas por cuatro tramos de arcos de medio punto, y rematadas en sus cabeceras por sendas capillas absidiales rectangulares. No posee transepto, por más que dos dependencias anexas, una a cada uno de sus lados, pueden dar una impresión equivocada. A los pies de la nave central se dispone un nártex o vestíbulo al que se han adosado dos estancias en correspondencia con las dos naves laterales. Sobre el conjunto monta una tribuna a la que se accede por una escalera interior. Apoyándose en el muro sur de la iglesia se construyó más tarde un pórtico que preludia las galerías porticadas que en el periodo románico proliferaron en las iglesias castellanas. A través de él se accede al interior del templo por su puerta meridional. Las tres naves se cubren con bóvedas de cañón que cargan sobre los muros exteriores contrafuertados y sobre las dos arquerías que separan longitudinalmente las naves. Están formadas aquéllas por arcos de medio punto soportados por recios pilares de sección cuadrada. El pórtico lateral también posee bóveda de cañón, pero en este caso reforzada por arcos fajones. Los ábsides son asimismo abovedados a una altura inferior a la de la nave respectiva. Al exterior se refleja el orden compositivo de la edificación: la nave central sobresaliente en altura sobre las laterales; los contrafuertes bien marcados en el muro norte y en la fachada occidental separando las naves; la prolongación de la cabecera de la nave principal sobre las contiguas; la espadaña con que culmina el imafronte acabada en una almena de estilo califal, los vanos de acceso al nártex y al pórtico lateral, ambos bajo arco de medio punto, y el gran número de ventanas para proporcionar una adecuada iluminación a todas las estancias: las hay de simple aspillera, sencillas de un solo arco, geminadas de arcos visigóticos enmarcados por un alfiz, con celosía de primorosa tracería, y una ventana de triple arco en el ábside central.















1 comentario:

Eva, Enol y Jose dijo...

Precioso reportaje sobre el monasterio y unas fotos muy guapas con cierto aire intimista que les dan el gris de la lluvia.Gracias por compartirlo y por contarnos la historia de tan peculiar lugar.
Saludos